Ciudad del Vaticano, 19 de mayo de 2013 (VIS).-La Santa Misa celebrada por el Papa Francisco ante más de 200.000 personas en la Plaza de San Pedro ha concluido las dos jornadas de peregrinación de los movimientos eclesiales, comunidades y asociaciones laicas a Roma con motivo del Año de la Fe. En su homilía, Francisco ha recordado que en la solemnidad de Pentecostés “revivimos en la liturgia la efusión del Espíritu Santo que Cristo resucitado derramó sobre la Iglesia, un acontecimiento de gracia que ha desbordado el cenáculo de Jerusalén para difundirse por todo el mundo” y ha reflexionado sobre tres palabras: novedad, armonía, misión, relacionadas con la acción del Espíritu, a luz del relato en los Hechos de los Apóstoles, Continuar leyendo
Hay principalmente tres actitudes que ayudan de manera especial al católico ante los ataques a la Iglesia: la serenidad, la sinceridad y la caridad.
Le serenidad nace de la conciencia de que Cristo sigue estando presente en su Iglesia y que la fe es un don que “ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni al corazón del hombre llegó lo que Dios preparó para los que le aman”. (1 Cor 2,9). Así, dado que la fe de la Iglesia no es una lección de matemáticas básica, no hay que extrañarse si no todos la comprenden. Siempre habrá ataques, pues a la Iglesia le toca el mismo destino que a Cristo: “Éste está puesto para ser señal de contradicción”. (Lc 2,34)
Muchas veces los ataques a la Iglesia no son de mala voluntad, sino que surgen de la ignorancia de los atacantes. Hay que evitar los juicios y escucharlos con atención y respeto, tratando de iniciar juntos, un camino para encontrar la verdad. Por eso es necesario que cada cristiano conozca siempre mejor su fe, la profundice y sobre todo la viva cada día para poder dar respuesta a todo el que le pida razón de su esperanza (1 Pedro 3,15). El católico no tiene porque temer la sinceridad pues tiene su seguridad en Cristo que dijo: “Yo soy la verdad”. (Jn 14,6)
Conviene que un católico responda a los ataques, no con la discusión, ni con la agresión, sino con la caridad. El cristianismo no ha logrado sus grandes victorias por medio de la fuerza o del poder. Es el amor el que hizo diferente y deseable su estilo de vida. La caridad debe ser el distintivo de los cristianos, porque en la caridad el católico muestra que es un hijo de Dios. Debemos buscar el error y falsedad de las críticas, pero, a su vez, amar al hombre o mujer que las dice. El cristiano debe odiar el pecado, pero amar al pecador.
“Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que los odian, orad por los que los persiguen…” Este es el mandato de Jesús.
Por eso el cristiano debe defender a la Iglesia siempre como institución divina fundada por Jesucristo y como medio de santificación para todos los hombres, consciente de que está formada por seres humanos con fallos y debilidades pero que por encima de ella está la gracia de Dios. “Tu eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia y los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella”.
Fuente: http://es.catholic.net
Desde hace años, en grandes ciudades de México, se realiza Expo Sexo, un evento masivo con bailarines y exhibición de artículos y juguetes sexuales, actores y actrices de la industria del porno que reparten autógrafos, además de sexólogos que dan consejos. El evento por primera vez se presentará en Ciudad Juárez. Presenta la sexualidad como un juego divertido, semejante a la danza o al deporte. Pero me atrevo a decir que muchos que acudirán terminarán, tarde o temprano, hastiados, tristes y con un gran vacío en el corazón, por la simple razón de que no se puede banalizar algo tan misterioso y sagrado como el sexo.
¿Es normal que una persona sienta vergüenza cuando escucha a otros hablar de los detalles del sexo? Es absolutamente normal. ¿Hay algo anormal en sentir pudor al ver escenas sexuales o hablar de sexo? Definitivamente no. Así nos hizo Dios. ¿Por qué nos hizo así? ¿Será porque el sexo es algo malo? Claro que no. En realidad es todo lo contrario. En un artículo anterior había señalado que el sexo es algo “increíblemente bueno” porque a través de él Dios crea nuevas personas. Pero hablar explícitamente de sexo es embarazoso por la sencilla razón de que es algo que pertenece a la esfera íntima de la persona. Y es privado porque es una realidad sagrada.
El término ‘sagrado’ significa ‘puesto aparte’. Una realidad es sagrada cuando se trata de algo muy bueno, santo e importante para nuestra vida. Y es puesto aparte en un lugar especial y relevante. En el Antiguo Testamento, el Arca de la Alianza era colocada en un lugar del todo especial llamado ‘El Santo de los Santos’. Se trataba de una sala del templo en la que solamente entraba el sumo sacerdote. En la Iglesia Católica creemos que cuando el sacerdote consagra la hostia, ésta se convierte en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. La hostia es algo muy importante. Es sagrada. Y el sacerdote la coloca en el tabernáculo, en una urna dorada con un cirio junto a la puerta, para recordarnos que ahí Jesús está realmente presente.
El sexo también es una realidad sagrada. Continuar leyendo
Interesante imaginar como fueron los roles de vida en otro tiempo, pues podemos recrear las costumbres y tradiciones llevadas por nuestros antepasados, descubriéndolas en documentales, libros historiográficos, retratos antiguos, entre muchos por mencionar.
El ideal de todo ser humano es la acción diaria de decisiones girando con base a un repertorio de virtudes, las cuales propiciarán felicidad, tranquilidad, armonia entre otros estados del ser humano. Estas virtudes son aprendidas en el seno familiar, educativo y social, por medio del seguimiento de pautas que las personas cercanas nos enseñan.
Sin embargo hay que resaltar que un lugar de enseñanza plena de virtudes, es la Iglesia, institución encargada de la formación de la civilización en el aspecto moral, ético y social de cada contexto toando como base el “ESPÍRITU”. Aunque es común encontrarnos con grupos religiosos que extreman su actuar y línea de enseñanzas, necesitamos deslindarnos de esos límites a veces infrahumanos y coincidir en la transmisión percibida como bondad en aprendizajes y enseñanzas basadas a un rumbo de plenitud en virtudes que cambiarán la vida del ser humano en toda su esfera.
La comparación de nuestra civilización actual con los actuares antiguos, tomando el término como educación plena en un individua, nos remonta a la evolución que lleva cada persona en la práctica de virtudes, no cayendo en el acento de encontrarnos con Santos, Reyes, super-hombres/mujeres, sino percibiendo la práctica de acciones sencillas y pequeñas en el actuar diario, que marcan la grandeza escondida en ese ser humano, que algún día tuvo su condición primitiva y egocéntrica.
“La plenitud en virtudes del ser humano, se alcanzará cuando se concientice y se comience a ser sensible al bien y al dolor” Aristóteles
Les compartimos este bello video, el cual de favor pedimos mirarlo de principio a fin y disfrutar esos pequeños detalles que marcan la diferencia entre una civilización con rumbo y una civilización en proceso de formación.
Bendiciones
Catoliscopio

Santo Tomás de Aquino, dice en la Suma Teológica, II-II, 81, 1, que
a)«conforme escribe San Isidoro en el libro Etymol., llamamos religioso, palabra derivada, según dice Cicerón, de re-lección, a quien repasa y como que relee lo referente al culto divino. Así, pues, la palabra religión proviene, según parece, de releer lo concerniente al culto divino, por el hecho de que a estas materias hay que darles muchas vueltas en nuestro interior, según se nos manda en Prov 3,6: En todos tus caminos, piensa en El.
b)Aunque también pudiéramos suponer que se llama así a la religión por nuestraobligación de reelegir a Dios, a quien por negligencia hemos perdido, como dice San Agustín en el X De Civ. Dei .
c)O puede asimismo pensarse que la palabra religión se deriva de religar, y de ahí la frase de San Agustín en el libro De vera relig. : La religión nos religa al Dios único y omnipotente.
Ahora bien: sea que la religión se llame así por la repetida lectura, por la reelección de lo que por negligencia hemos perdido o por la religación, lo cierto es que propiamente importa orden a Dios. Pues a El es a quien principalmente debemos ligarnos como a principio indeficiente, a El debe tender sin cesar nuestra elección como a fin último, perdido por negligencia al pecar, y El es también a quien nosotros debemos recuperar creyendo y atestiguando nuestra fe». Santo Tomás añade que “La religión se acerca a Dios más que las otras virtudes morales, en cuanto que se ocupa de cosas que directa e inmediatamente están ordenadas al honor divino; y por lo mismo, la religión sobresale entre las otras virtudes morales”(II-II, 81, 6). Y dice también en qué consiste: “la religiónconsiste en el acto por el cual el hombre rinde culto a Dios, sometiéndose a Èl”. Continuar leyendo
Extrapolando las cantidades de petróleo y de carbón, a nuestros días, nos quedarían aproximadamente unas 3 o 5 décadas de estos valiosos recursos y eso, a los extremos. El delfín baiji originario de China, se declaro “funcionalmente extinto” ya que a pesar de que había animales viviendo en libertad, no se podían reproducir, para mediados del 2006, para que meses después fuera considerado totalmente extinto. La bombilla de Edison podía funcionar 2500 horas seguidas, pero para 1924, un cartel anunciaba una “súper bombilla” que duraba apenas 1000 horas. Se estipula, inclusive, que para el 2030, se necesitarían 2 planetas para satisfacer las necesidades de la humanidad si seguimos con lo mismo.
Infinita tristeza.
Esto, mis amigos lectores de Catoliscopio es para Continuar leyendo
“Hay un momento para todo y un tiempo para cada cosa bajo el sol: un tiempo para nacer y un tiempo para morir” Eclesiastés 3,1-2
Es mucho lo que puede cambiarnos nuestra perspectiva de la vida y sus diferentes matices si llegamos a entender que lo que vivimos no solo es momentáneo, además serlo tiene que ser vivido y que todo tiene un tiempo bajo el sol, todo. En especial los dos momentos que nombra el pasaje al puro inicio, nacer y morir. Como sea, la invitación a vivir permanece, si se trata de un tiempo duro, de prueba, donde no se ve el sol, no queda más que caminar bajo la lluvia, confiar en medio de las sombras, y entender que al final hay luz, que se trata de un túnel y no de un hoyo que te traga todo. Saber esto en el fondo de tu ser, es tener la firma de Dios detrás de todo lo que vives, y volverlo a dejar en sus manos, sabiendo que al final es Él el que como nadie sabe que podemos sacar lo mejor de lo que estamos viviendo, aunque en su momento no veamos claro.
La certeza es que se trata de un momento. Dios nos ha dejado claro que antes de nacer en su corazón ya existíamos, ya nos amaba, y que lo que se puede ver gestando desde el vientre materno es un plan de Dios que sobrepasa lo que podamos explicar. Al tener la criatura en sus manos la madre solo puede experimentar el amor de ese momento y el bebé solo puede estar seguro en esos brazos. Es solo cosa de tiempo para que ese pequeñín crezca y lo veamos jugando con otros niños y gritando con la energía propia de su niñez. No vimos antes de que naciéramos como Dios ya nos amaba, y queda en la fe saber que después de partir tampoco se nos permitirá verlo si no es con los ojos de la fe.
No son pocas las veces que hemos visto a deportistas o artistas en el cine o la tele, y en algún momento siempre sale el comentario de que “¡estaba en su mejor momento!”, pues era cuando estaba más joven, más fuerte, más bonita, etc. Todo es un momento, y todo debe ser tu mejor momento, todo tiene un tiempo y este debe ser tu mejor tiempo. A veces escuchamos a los abuelos, o peor aún, a los que no vivieron esos tiempos, diciendo que aquellos tiempos eran los mejores, y sí, para los que los vivieron lo fueron (si así lo decidieron). Pero tú y yo estamos viviendo nuestros momentos respectivos, (capaz que me lees en el futuro y yo te escribo desde el pasado) y la tarea de fe es que el y los tiempos que vivamos, tienen que ser los mejores, pues no vamos a vivir otros. Y en esa tarea de vivir contagiar a otros a través del amor para que lo puedan descubrir. Cuando el Amor de Dios llega a nuestras vidas es cuando el tiempo se rinde frente a la Eternidad. Todo tiene un tiempo, y éste es tu tiempo, vívelo.
Fuente:http://tinvalro.macmate.me








