Un artículo de fray Julián de Cos, O.P., publicado en Vida Sobrenatural, 91 (2011) 321-324.
Cuando uno está en compañía de su Madre, disfruta de ese momento con toda su persona, con todo su ser. Ponemos en ella nuestros sentidos, nuestra mente y nuestro corazón.
Eso pasa precisamente cuando rezamos el Rosario: toda nuestra persona ora junto a María.
Corazón
Lo más importante en la oración, obviamente, es el amor. Es él quien nos lleva más cerca de Dios. Con el amor podemos alcanzar la «unión con Dios», una relación tan intima que nos hace decir, como san Pablo: «No vivo yo, es Cristo quien vive en mí» (Gal 2,20)… Leer mas…














3 enero, 2012
María, Predicación, Santo Rosario