¿POR QUÉ AYUNAMOS? ¿POR QUÉ NO SE COME CARNE LOS VIERNES DE CUARESMA?
¿TODAVÍA TENEMOS QUE AYUNAR Y GUARDAR ABSTINENCIA?
P. Sergio G. Román
Si queremos ser coherentes con nuestra fe, los católicos debemos tener en cuenta y cumplir esos cinco mandamientos de la Santa Madre Iglesia que aprendimos, o debimos aprender, desde el catecismo.
El cuarto mandamiento dice “Ayunar cuando lo manda la Santa Madre Iglesia” y, actualmente, los ayunos mandados son dos: el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.
En este mandamiento caben también los días de abstinencia de carnes, incluyendo aves, que también son los mismos días con carácter de obligatoriedad, y los viernes de Cuaresma en los que podemos cambiar la abstinencia por alguna obra significativa de caridad o de piedad.
También existe el ayuno Eucarístico que nos pide que nos abstengamos de comer una hora antes de comulgar.
El mandamiento está claro, pero, ¿tiene sentido en este tiempo? Si tomamos en cuenta el cumplimiento o no cumplimiento del mandamiento, nos percatamos que la mayor parte de los católicos ya no lo cumplen ni les importa, no lo consideran fundamental. Pero lo mismo podríamos decir de los otros cuatro mandatos, y así llegamos a la conclusión de que los cumplen quienes de veras quieren ser católicos.
Los medios clásicos de hacer penitencia
Con su muerte y resurrección, Jesús nos redimió y nos salvó del pecado. Que ni se nos ocurra decir que nosotros nos ganamos el perdón con nuestras buenas obras. El perdón, la salvación y la gloria, son regalo de Jesús totalmente inmerecidos por nosotros. Pero si somos perdonados gratuitamente, nos queda la necesidad de reparar en lo posible el daño hecho por nuestros pecados. Es de justicia. A esa reparación la llamamos PENITENCIA.
Con motivo de la fiesta suprema de nuestra redención, la Pascua, la Iglesia tradicionalmente nos propone cuarenta días previos de penitencia y nos propone tres formas clásicas de hacerla: oración, limosna y ayuno.
¿QUÉ ES EL AYUNO? Ayunar materialmente significa no comer. Aunque debemos comprender que no necesariamente es el no comer nada. De una manera sencilla podemos decir que para el católico AYUNAR ES QUEDARSE CON HAMBRE.
¿QUÉ ES LA ABSTINENCIA? materialmente significa no comer carnes, incluyendo las aves. Se hacía excepción de los productos del agua no porque fueran más o menos puros que las carnes, sino porque estaban al alcance de los pobres. O sea que, para los judíos comer pescado era como para nosotros, los mexicanos es como comer frijoles, papas, lentejas o algún otro alimento económico. Recordemos que el pueblo judío se alimentaba del pescado del Mar de Galilea.
Ayunar tiene un sentido espiritual. No estamos de acuerdo en que nuestro Dios sea el vientre y que vivamos para comer. En un tiempo en el que nos domina el deseo de dar placer al cuerpo, necesitamos demostrarnos a nosotros mismos que podemos disciplinar nuestros deseos. Que hay cosas más importantes que comer.
En todas las espiritualidades, cristianas y no, el ayuno es una disposición previa para que el espíritu humano se encuentre con Dios, libre de los apetitos materiales. Quizás nos sirva como ejemplo el que cuando hacemos algo que nos apasiona nos olvidamos hasta de comer. Dios nos debe apasionar. Ayunar tiene un sentido social.
Los Papas actuales nos piden que entreguemos el fruto de nuestro ayuno a los hermanos que siempre ayunan. El hambre es una realidad muy cercana a nosotros. Esta cuaresma debemos buscar el medio de hacer llegar a los hambrientos el pan que nos quitamos de la boca. En el ayuno y la abstinencia cuaresmales tenemos los católicos una oportunidad de ser coherentes y de dar testimonio de nuestra fe.
ABSTINENCIA: consiste en no comer carne los viernes de Cuaresma. Se puede suplir por un acto de piedad, caridad o mortificación. Obliga desde los 14 años.
AYUNO: consiste en hacer una sola comida fuerte al día. Obliga de los 18 a los 59 años, el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.




En verdad, para muchos de nosotros los católicos, cumplimos con lo que manda la iglesia, de abstenerce de no comer carne dodos los viernes de cuaresma, cumplimos al pie de la letra como decia JESÜS a los fariceos ipocritas, dejamos de comer carne, pero te comes un buen filete de pescado,,, en fin nos preocupamos de lo material y no nos despojamos del egoismo,envidia, odio falta de perdón que anidan en nuestro corazón, ese debe ser el verdadero AYUNO unirnos a CRISTO mirar su sacrificio, y practicar la caridad, la umildad, la paciencia, compartir con los que no tienen para comer carne que ellos coman esos días de cuaresma, los que no tienen ni para el pescado, reconocer el rostro de Jesús en los más pobres, desamparados……………… que DIOS le bendiga nsiempre.