Un día te despiertas y notas que todo ha cambiado o que quieres intentar que todo cambie.
Que las cosas con las que habías soñado no valen quizá la pena, o no son lo más importante de tu vida, y que personas que ya eran pasado para ti, pueden convertirse en el mejor de tus presentes e incluso en tu futuro. Que no puedes lamentarte toda la vida por cosas que pasaron hace tiempo, que del pasado no se puede vivir. Que las cosas pasadas, aunque sean de hace una hora, pasadas son. Que la vida es sonreír a quien te sonría y al que te dé la espalda, orar por él. Orar por todos. Orar siempre.
Darse cuenta de lo que pasa a tú alrededor y saber responder a ello de la mejor forma posible sin tener que entrar en problemas. Darse cuenta que la respuesta a todas tus preguntas del mundo se encuentran en un libro escrito hace tiempo, un libro lleno de enseñanzas de vida, un libro de amor, un libro de Dios. Ese sagrado libro llamado Biblia, es la puerta a la tranquilidad, a la fortaleza, a la esperanza, al vivir.
Vivir, vivir la vida al máximo, vivir siempre en compañía de Dios, vivir alejado del pecado, vivir pensando Continuar leyendo










