La Santa Misa – Testimonio de Catalina (Parte II)



misa

Era día de Fiesta y debía recitarse el Gloria. Dijo nuestra Señora: -“Glorifica y bendice con todo tu amor a la Santísima Trinidad en tu reconocimiento como criatura Suya”.

Qué distinto fue aquel Gloria. De pronto me veía en un lugar lejano, lleno de luz ante la Presencia Majestuosa del Trono de Dios, y con cuánto amor fui agradeciendo al repetir: “…Por tu inmensa Gloria Te alabamos, Te bendecimos, Te adoramos, Te glorificamos, Te damos gracias, Señor, Dios Rey celestial, Dios Padre Todopoderoso y evoqué el rostro paternal del Padre lleno de bondad… Señor, Hijo único Jesucristo, Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre, Tú que quitas el pecado del mundo…” Y Jesús estaba delante de mí, con ese rostro lleno de ternura y Misericordia: “…porque sólo Tú eres Dios, sólo Tú, Altísimo Jesucristo, con el Espíritu Santo…” el Dios del Amor hermoso, Aquel que en ese momento estremecía todo mi ser…

Y pedí: “Señor, libérame de todo espíritu malo, mi corazón te pertenece, Señor mío envíame tu paz para conseguir el mejor provecho de esta Eucaristía y que mi vida dé sus mejores frutos. Espíritu Santo de Dios, transfórmame, actúa en mí, guíame ¡Oh Dios, dame los dones que necesito para servirte mejor…!”

Llegó el momento de la Liturgia de la Palabra y la Virgen me hizo repetir: “Señor, hoy quiero escuchar Tu Palabra y producir fruto abundante, que Tu Santo Espíritu limpie el terreno de mi corazón, para que Tu Palabra crezca y se desarrolle, purifica mi corazón para que esté bien dispuesto.”

“Quiero que estés atenta a las lecturas y a toda la homilía del sacerdote. Recuerda que la Biblia dice que la Palabra de Dios no vuelve sin haber dado fruto. Si tú estás atenta, va a quedar algo en ti de todo lo que escuches. Debes tratar de recordar todo el día esas Palabras que dejaron huella en ti. Serán dos frases unas veces, luego será la lectura del Evangelio entera, tal vez solo una palabra, paladear el resto del día y eso hará carne en ti porque esa es la forma de transformar la vida, haciendo que la Palabra de Dios lo transforme a uno”.

“Y ahora, dile al Señor que estás aquí para escuchar lo que quieres que Él diga hoy a tu corazón”.

Nuevamente agradecí a Dios por darme la oportunidad de escuchar Su Palabra y le pedí perdón por haber tenido el corazón tan duro por tantos años y haber enseñado a mis hijos que debían ir a Misa los domingos, porque así lo mandaba la Iglesia, no por amor, por necesidad de llenarse de Dios…

Yo que había asistido a tantas Eucaristías, más por compromiso; y con ello creía estar salvada. De vivirla, ni soñar, de poner atención en las lecturas y la homilía del sacerdote, menos.

¡Cuánto dolor sentí por tantos años de pérdida inútil, por mi ignorancia!… ¡Cuánta superficialidad en las Misas a las que asistimos porque es una boda, una Misa de difunto o porque tenemos que hacernos ver con la sociedad! ¡Cuánta ignorancia sobre nuestra Iglesia y sobre los Sacramentos! ¡Cuánto desperdicio en querer instruirnos y culturizarnos en las cosas del mundo, que en un momento pueden desaparecer sin quedarnos nada, y que al final de la vida no nos sirven ni para alargar un minuto a nuestra existencia! Y sin embargo, de aquello que va a ganarnos un poco del cielo en la tierra y luego la vida eterna, no sabemos nada, ¡Y nos llamamos hombres y mujeres cultos…!

Un momento después llegó el Ofertorio y la Santísima Virgen dijo “Reza así: (y yo la seguía) Señor, te ofrezco todo lo que soy, lo que tengo, lo que puedo, todo lo pongo en Tus manos. Edifica Tú, Señor con lo poco que soy. Por los méritos de Tu Hijo, transfórmame, Dios Altísimo. Te pido por mi familia, por mis bienhechores, por cada miembro de nuestro Apostolado, por todas las personas que nos combaten, por aquellos que se encomiendan a mis pobres oraciones… Enséñame a poner mi corazón en el suelo para que su caminar sea menos duro. Así oraban los santos, así quiero que lo hagan”.

Y es que así lo pide Jesús, que pongamos el corazón en el suelo para que ellos no sientan la dureza, sino que los aliviemos con el dolor de aquel pisotón. Años después leí un librito de oraciones de un Santo al que quiero mucho: José María Escrivá de Balaguer y allá pude encontrar una oración parecida a la que me enseñaba la Virgen. Tal vez este Santo a quien me encomiendo, agradaba a la Virgen Santísima con aquellas oraciones.

De pronto empezaron a ponerse de pie unas figuras que no había visto antes. Era como si del lado de cada persona que estaba en la Catedral, saliera otra persona y aquello se llenó de unos personajes jóvenes, hermosos. Iban vestidos con túnicas muy blancas y fueron saliendo hasta el pasillo central dirigiéndose hacia el Altar.

Dijo nuestra Madre: “Observa, son los Ángeles de la Guarda de cada una de las personas que está aquí. Es el momento en que su Ángel de la Guarda lleva sus ofrendas y peticiones ante el Altar del Señor.”

En aquel momento, estaba completamente asombrada, porque esos seres tenían rostros tan hermosos, tan radiantes como no puede uno imaginarse. Lucían unos rostros muy bellos, casi femeninos, sin embargo la complexión de su cuerpo, sus manos, su estatura era de hombre. Los pies desnudos no pisaban el suelo, sino que iban como deslizándose, como resbalando. Aquella procesión era muy hermosa.

Algunos de ellos tenían como una fuente de oro con algo que brillaba mucho con una luz blanca-dorada, dijo la Virgen: -“Son los Ángeles de la Guarda de las personas que están ofreciendo esta Santa Misa por muchas intenciones, aquellas personas que están conscientes de lo que significa esta celebración, aquellas que tienen algo que ofrecer al Señor…”

“Ofrezcan en este momento…, ofrezcan sus penas, sus dolores, sus ilusiones, sus tristezas, sus alegrías, sus peticiones. Recuerden que la Misa tiene un valor infinito por lo tanto, sean generosos en ofrecer y en pedir.”

Detrás de los primeros Ángeles venían otros que no tenían nada en las manos, las llevaban vacías. Dijo la Virgen: -“Son los Ángeles de las personas que estando aquí, no ofrecen nunca nada, que no tienen interés en vivir cada momento litúrgico de la Misa y no tienen ofrecimientos que llevar ante el Altar del Señor.”

En último lugar iban otros Ángeles que estaban medio tristones, con las manos juntas en oración pero con la mirada baja. -“Son los Ángeles de la Guarda de las personas que estando aquí, no están, es decir de las personas que han venido forzadas, que han venido por compromiso, pero sin ningún deseo de participar de la Santa Misa y los Ángeles van tristes porque no tienen qué llevar ante el Altar, salvo sus propias oraciones.”

“No entristezcan a su Ángel de la Guarda… Pidan mucho, pidan por la conversión de los pecadores, por la paz del mundo, por sus familiares, sus vecinos, por quienes se encomiendan a sus oraciones. Pidan, pidan mucho, pero no sólo por ustedes, sino por los demás.”

“Recuerden que el ofrecimiento que más agrada al Señor es cuando se ofrecen ustedes mismos como holocausto, para que Jesús, al bajar, los transforme por Sus propios méritos. ¿Qué tienen que ofrecer al Padre por sí mismos? La nada y el pecado, pero al ofrecerse unidos a los méritos de Jesús, aquel ofrecimiento es grato al Padre.”

Aquel espectáculo, aquella procesión era tan hermosa que difícilmente podría compararse a otra. Todas aquellas criaturas celestiales haciendo una reverencia ante el Altar, unas dejando su ofrenda en el suelo, otras postrándose de rodillas con la frente casi en el suelo y luego que llegaban allá desaparecían a mi vista.

Llegó el momento final del Prefacio y cuando la asamblea decía: “Santo, Santo, Santo” de pronto, todo lo que estaba detrás de los celebrantes desapareció. Del lado izquierdo del señor Arzobispo hacia atrás en forma diagonal aparecieron miles de Ángeles, pequeños, Ángeles grandes, Ángeles con alas inmensas, Ángeles con alas pequeñas, Ángeles sin alas, como los anteriores; todos vestidos con unas túnicas como las albas blancas de los sacerdotes o los monaguillos.

Todos se arrodillaban con las manos unidas en oración y en reverencia inclinaban la cabeza. Se escuchaba una música preciosa, como si fueran muchísimos coros con distintas voces y todos decían al unísono junto con el pueblo: Santo, Santo, Santo…

Había llegado el momento de la Consagración, el momento del más maravilloso de los Milagros… Del lado derecho del Arzobispo hacia atrás en forma también diagonal, una multitud de personas, iban vestidas con la misma túnica pero en colores pastel: rosa, verde, celeste, lila, amarillo; en fin, de distintos colores muy suaves. Sus rostros también eran brillantes, llenos de gozo, parecían tener todos la misma edad. Se podía apreciar (y no puedo decirlo por qué) que había gente de distintas edades, pero todos parecían igual en las caras, sin arrugas, felices. Todos se arrodillaban también ante el canto de “Santo, Santo, Santo, es el Señor…”

Dijo nuestra Señora: -“Son todos los Santos y Bienaventurados del cielo y entre ellos, también están las almas de los familiares de ustedes que gozan ya de la Presencia de Dios.” Entonces la vi. Allá justamente a la derecha del señor Arzobispo… un paso detrás del celebrante, estaba un poco suspendida del suelo, arrodillada sobre unas telas muy finas, transparentes pero a la vez luminosas, como agua cristalina, la Santísima Virgen, con las manos unidas, mirando atenta y respetuosamente al celebrante. Me hablaba desde allá, pero silenciosamente, directamente al corazón, sin mirarme.

 

Cortesía de: www.tengoseddeti.org

La Santa Misa – Testimonio de Catalina (Parte I)

 

La Santa Misa – Testimonio de Catalina (Parte III)

La Santa Misa – Testimonio de Catalina (Parte IV)

 

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4 thoughts on “La Santa Misa – Testimonio de Catalina (Parte II)

  1. Bendiciones,

    pido interceder por mi elena vbecker bsw (mamá) por cada uno de mis 5 hijos,( carolina, andrea francisca, maria elena ,eduardo javier, juan pablo,) por hugo enriquez frias y sus 2 hijos nico y dani por zuni y por Adolfo Eduardo contrerras rios ante la santa misa ante Dios Padre, Hijo y Espiritu Santo junto a la Santisima virgen, angeles, Arcangles y Santos y querubines del reino de Dios para que haya en cada uno de nosotros, de cada una de nuestras vidas, sanación, salvación, liberación tanto en lo espiritual, emocional, material, económica, laboral de trabajo, conversión a la fé y palabra de Dios como también prosperidad y abundancia en lo material, economico laboral y de trabajo. Que Dios nos dé salud fisica, siquica y mental a cada uno de nosotros y cada una de nuestras vidas, como también paz, amor armonía y que Dios nos envíe a cada uno lluvias de bendiciones, para que jesús nos cubra con su sangre, nos esconda dentro de sus santas llagas, nos libre a cada uno de nosotros de todo mal y nos envie a sus santos angeles y arcangeles para que nos guien, cuiden y protejan en cada uno de nuestros caminos y vidas y que por el poder de la sangre de jesús y Dios Padre Hijo y Espiritu Santo seamos sanados, salvados y liberados, porque si Jesús nos libera a cada uno de nosotros y nuestras vidas seremos verdaderamente libres y cairán lluvias de bendiciones sobre nosotros y se abrirán los caminos que el el maligno nos tiene bloqueados para ser felices, vivir en paz, amor salud, conversión a Dios y abundancia y prosperidad en lo economico, material, laboral y de trabajo para yo elena poder ser economicamente independiente, sacar a mi familia adelante y poder vivir de ahora en adelante en paz, tranquilidad , seguridad y estabilidad economica desde este momento hasta el ultimo día de mi vida al igual que cada uno de mis hijos y los demás nombrados.

    PERDONEN LA EXTENCION DE LA PETICION PERO ESTOY DESESPERADA POR AYUDA ESPIRITUAL PARA ORAR POR MIS PETICIONES E INTENCIONES.

    GRACIAS Y QUE DIOS JUNTO A LA VIRGEN LOS BENDIGAN A TODOS AQUELLOS QUE PERMITEN HACER LLEGAR MIS PETICIONES ANTE EL ALTAR DEL SEÑOR.

    BENDICIONES A USTEDES Y A TODO EL MUNDO,

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  2. No te preocupes, hermana Elena, estarás presente en nuestras oraciones. Ten calma y sé paciente, que Dios tiene su tiempo para actuar. Estarémos rogando por ti, así como lo estará haciendo Nuestra Madre María, y todos los santos y santas de Dios. La Iglesia terrenal, unida con la celestial, esta orando por tí. Bendiciones en el Nombre de Jesús.

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  3. LOS ANGELES SIEMPRE NOS PROTEJEN. EN ESPECIAL PIDO QE ME PROTEJAN Y MI HIJO K.RM. FM MS. CAS. ETD. ALF. ALB.FLIA.. QUE NOS DE SALUD Y SUERTE. TRABAJO. Y CERCA DE LA CASA.,
    EN PECIAL ANGEL SAN RAFAEL. VIRGEN ASUNCION. 15 AGOSTO 2009.
    PROTEJA A ARG. ES SOLTERO .. QUE VIAJO A OTRO PAIS. PARA PROGRESAR. DEL ALMA ESPIRITU. CORAZON Y CUERPO. TRABAJO Y PROSPERIDAD. Y ESTUDIO.. Y BUENAS AMISTADAS..ENVIADAS POR..
    PERO TRABAJA. Y EL FIN DE SEMANA A TOMAR LICOR. CON UNO AMIGOS IGUAL. QUE EL BORRACHOS… Y MALOS ESPOSOS. USAN VIOLENCIA DOMESTICA CON LA ESPOSA. ESOS AMIGOS.,, PIDO ORACION POR ESTE JOVEN.. QUE DIOS LLEGE A SANARLO. Y SALVARLO DE ESTAS AMISTADES….. RA.ES MUY TRABAJADOR. AYUDA A SU JEFE… ES BUENA PERSONA… PERO LAS MALAS AMISTADES. LO AYUDAN A TENER MALA VIDA EN VICIO….

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