No hay para menos


1-agobio

Para el comienzo de todo, ¿crees vivir? ¿aceptarías vivir? porque si crees absurdas estas preguntas, entonces en qué te basas para responder con sencillez, en qué muestra de humildad hay que reflejarse, o en qué muestra de humildad hay que actuar. Por qué la rapidez para hacer las cosas, por qué el egoísmo para no aceptarse así mismos, por qué las envidias, los lamentos, los reproches… Hay bastantes negativas en las que nos fijamos, pero cuántas positividades agradecemos ¿?

¿En dónde se encuentra la creación de Dios? La creación se encuentra en cada uno, pero nos hemos caído ante ciegos de corazón, porque ni el ciego de mirar muestra más ceguera que aquél que piensa en si mismo, que aquél que tropieza porque así lo quiso. Dios nos hizo a su imágen y semejanza, y está en cada uno, está en saber lo que a cada día realizamos, incluso ante pruebas puestas él mismo nos brinda el apoyo, nos muestra su amor tan grande.

Es cierto en que la vida algunas veces se torna muy difícil, mirar a una esquina y uno voceando estragos, mirar a otro lado y ver la injustica del hombre, mirar a una esquina y culpar con los ojos que ven lo exterior, pero qué hay de lo que se observa desde el interior de cada uno de nosotros¿? Dios en ocasiones nos ha de poner pruebas, pero está en cada uno interpretar esas pruebas, es por ello que nos ha brindado esos dones tan maravillosos, en amor hacia nosotros eso que Jesucristo ha anunciado; es en cada momento que lo obtenemos al estar también con él, porque no estamos solos, incluso se nos ha dado una mamá tan maravillosa, ejemplo de ese valor tan grande e inigualable al de ser madre. Mamita María intercede en cada momento por nosotros, intercede porque esas pruebas no sean más difíciles, ¿te has puesto a pensar qué es lo difícil? Lo difícil es así porque muchas veces torpemente nosotros los hacemos más difícil con nuestro egoísmo, con nuestra apatía por no querer abrir los ojos, los ojos del corazón.

Señor sé con cada de nosotros, porque así lo es: nada es menos en la vida, porque para él somos mucho, y lo es más aquel pobre que es rico de humildad y caridad.

Interpreta en la soledad su voz, la voz dulce que dice SÍGUEME, esa voz tan agraciada que dice HIJO MÍO. Él te escucha, te escucha porque somos de él, A ÉL PERTENECEMOS. Al sentirse en un abismo oscuro; en llamarle, pero llamarle con eso que grita en cada espíritu, él enviará ese protector que nos guiará para salir de las atrocidades mundanales, pero está en cada uno seguirle y mirarle, estar y actuar como el quiere que actuemos.

En la soledad, en la tristeza, en los problemas, llámale y cree que está allí porque él lo está, pero sélo en el llamado desde los latidos de cada corazón.

No te quieras desalojar, porque lo desalojas a él; no quieras no creer, porque aún así en esos corazones quebrantados él va a estar allí y de cualquier manera hará que sus ovejas regresen a donde su rebaño. No estamos sólos, nadie es menos, todos sus hijos somos iguales, y nos ama tanto a cada uno, tanto que debemos sentirnos alegres, sentirnos llenos de gozo porque él está aquí.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s