La Homosexualidad y Jesús.


Para reflexionar… Infogatolica. (Gato Sentado presenta este interesante articulo, meditalo)

En mi ya larga experiencia de acompañante en ejercicios espirituales, de vez en cuando escucho con respeto y admiración a diversas personas que se me presentan como homosexuales. Suelen ser ánforas rebosando sufrimiento. Terribles latigazos de desprecio han dejado profundas heridas en sus vivencias. Muchos “religiosos” les han atormentado sistemáticamente con la picana de que viven en pecado mortal y que tienen que corregirse si quieren estar bien con Dios. Y ellos repetidamente se dieron de bruces contra el muro de su realidad.

Muchos no quieren “ser así”. Pero en la mayoría de las veces cuanto más se esfuerzan por cambiar, más se hunden en sus “arenas movedizas”… Los he sentido fracasados, desilusionados, sin horizontes…

Cuesta muchísimo sanar sus complejos de fracasados y condenados. ¡Pero sé que se puede! He experimentado el gozo de descargarles esos pesados estigmas con que tantos les habían aplastado. ¡El gozo de que no viven permanentemente en pecado mortal! ¡La alegría desbordante de sentir a Dios como ese papá amoroso y comprensivo que quizás no tuvieron! Siento en esos momentos a Jesús descargando de culpabilidad a aquellos leprosos de Palestina que eran machacados como castigados para siempre por Dios…

Me duelen también los resentidos que nunca se acercarán a un sacerdote. Muchos, a veces mayorías, rechazan con rabia la fe en ese dios siempre enojado con ellos, que les exige cambios radicales en su forma de ser. Tienen razón en tirar por tierra esos lastres tan pesados. Pero a veces se entregan, desenfrenados, a orgías de sus tendencias… Se pueden hacer mucho daño a sí mismos y a otra mucha gente. Y me avergüenza que quizás gente de Iglesia sea en parte responsable de sus desesperaciones y sus desórdenes… ¡Me siento solidariamente culpable!

Yo no soy profesionalmente sicólogo, pero leo y consulto todo lo que puedo sobre el tema. Y mi ser cristiano se revela con indignación ante tantos llamados cristianos que, desde una supina ignorancia, desprecian con crueldad y sin remisión a toda persona homosexual. Fariseos, que atan pesados fardos sobre los hombros de los débiles y ellos no mueven un dedo para ayudarles.

Hay papás que tratan muy cruelmente a sus hijos cuando “le salen” homosexuales, cuando quizás ellos podrían ser una causa importante del problema si nunca les mostraron cariño cercano cuando eran bebés… Ciertos clérigos o maestros desprecian con rabia a los homosexuales quizás porque sienten la refracción de sus propias tendencias inconfesas… Los que se ponen furiosos cuando se intenta hablar con seriedad de la homosexualidad, puede ser que lo que temen es descubrir ciertas tendencias suyas que no se atreven a mirar de frente…

Conocer lo que es la homosexualidad, estudiar sus causas y efectos, de ninguna manera puede ser tildado de “fomento de la homosexualidad”. El conocimiento serio y sensato es el camino para saber orientar la educación afectivo-sexual y buscar caminos de madurez.

Estoy convencido de que la educación afectivo-sexual se realiza básicamente durante los primeros años en el seno de la propia familia. Nada más importante que los niños se sientan solidariamente muy queridos por papá y mamá. Y aún más importante, que experimenten que sus padres se quieren de forma indestructible.

Después de mucho leer y consultar a expertos, entiendo que, por causas desconocidas, existen algunos homosexuales de origen genético y éstos jamás podrán cambiar sus tendencias. En esos casos es muy cruel exigirles cambiar lo que no se puede cambiar… Sería como exigir a un manco de nacimiento que aprenda a usar la mano que no tiene…

Otros muchos sienten de forma también indeleble tendencias homosexuales porque de bebés y niños pequeños no tuvieron cerca de sí a un varón que les diera cariño sincero. Si en los primeros seis años de vida no sintieron intensamente un amor paterno, puede ser que no pudieran desarrollar sanamente su afectividad… En los primeros años de vida es imprescindible sentir el cariño cercano de un varón con el que identificarse o complementarse, según sea niño o niña. En el caso de madres solteras ese papel lo cumplen a veces muy bien los abuelos o algún miembro cercano de la familia.

Casos muy dolorosos son los de niños y niñas abusados sexualmente. Son muchas las vidas atormentadas por este terrible secreto. Y no es nada raro que su vida sexual se haya convertido en un tortuoso trastorno. Es cruelísimo despreciar a priori a homosexuales sin conocer para nada los muchísimos recuerdos terroríficos que pudiera ser que les estén atormentando cada día.

Experiencias sexuales frustrantes en la adolescencia pueden causar también rechazos hacia el otro sexo. Pero en estos casos, si la formación afectivo-sexual en la infancia fue buena, una debida terapia y nuevas experiencias gratificantes, pueden ayudar a recuperarse de las experiencias negativas.

Constatamos que hay muchas clases de homosexualidad. Sicólogos y pastoralistas tenemos que saber detectar cada caso. Para ello hay que saber escuchar mucho, sin prejuicios. Y si es necesario, derivar a especialistas. Pero lo que no se puede hacer es hablar por boca de burro. No, la flauta nunca sonará bien por casualidad.

Lo peor de todo es despreciar a priori. Ellos son personas, hijos de Dios, con derechos y obligaciones. Jesús atendió de forma especial a los despreciados… Destacó su cariño hacia las mujeres, los niños, los lisiados, todos profundamente despreciados en su ambiente. Llegó a afirmar que las prostitutas estaban más cerca del Reino de Dios que los piadosos fariseos… ¿Diría hoy lo mismo sobre los homosexuales? Yo pienso que sí…

Aquellos despreciados de su tiempo no se solían acercar a la gente piadosa, porque de ellos sólo recibían desprecios e insultos, y además “en nombre de Dios”. Pero a Jesús sí que se acercaban, esperando su comprensión y misericordia. ¿Qué verían en sus ojos y en sus gestos? ¡Comprensión y cariño!

Jesús no se metía donde no lo llamaban. Es maravilloso su respeto a la libertad y a la dignidad de cada persona. Pero bastaba un atisbo de esperanza en los ojos de un desvalido para que él le abriera sus brazos de par en par.

Mucha gente juzga a los homosexuales por el mal comportamiento de algunos de ellos. Pero ejemplos desastrosos tenemos en todos los ambientes. Hay muy malos maridos, muy malos padres, muy malos profesionales, muy malos sacerdotes…, pero no por eso tenemos derecho a despreciarlos a todos. Es muy injusto realizar juicios en bloque. Cada caso es personal. El ejemplo de Jesús es definitivo…

¿Qué nos pide Jesús hoy ante los homosexuales? Yo pienso que nos pide mucha más seriedad, que rompamos moldes prefabricados, que conozcamos a fondo el problema, y analicemos con respeto cada caso; que estemos siempre dispuestos a escuchar y ayudar… Que veamos en cada uno de ellos a un hijo de Dios, profundamente despreciado, quizás ante sí mismo. Que Papá Dios nos ruega que sepamos presentarle su rostro amoroso. Que seamos conscientes de que en cada uno de ellos sufre el mismo Jesús, y en ellos él espera nuestra comprensión y ayuda cercana.

También para los homosexuales de hoy tiene Jesús “Buenas Noticias”. ¿Sabemos nosotros dárselas? Mucho nos falta aún que caminar… Mucho que corregir e investigar con seriedad. Hasta ahora, la mayoría de las veces, les cerramos la esperanza… Tenemos que saber abrir caminos nuevos en los que les espera Jesús… ¿Les cerramos esos caminos los que nos llamamos cristianos? ¿Somos de aquellos que cuelan mosquitos y tragan camellos? A vino nuevo, odres nuevos…

José L. Caravias sj

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4 thoughts on “La Homosexualidad y Jesús.

  1. a veces ese tema es muy complicado por lo menos para mi ,porque aunque no estoy de acuerdo con este tipo de relaciones , tampoco quiero hacer sentir mal a nadie…y entonces no se como encontrar el equilibrio para defender mis creencias tal y como lo dice la escritura, pero sin hacer sentir mal a nadie y menos que sin darme cuenta depronto termine causando el efecto contrario (que es que se alejen mas de Dios),realmente muchas veces prefiero guardar silencio porque como hablar de este tema sin que los homosexuales se sientan agredidos ya que no hay una manera diferente de decir las cosas mas que la que nos enseñaron las escrituras,siempre defiendo mi fe catolica sin agredir a nadie de manera respetuosa, pero termino siendo yo la agredida con blasfemias en contra de Dios,y ni hablar con el tema de el fanatismo religioso. creo que la mejor forma de ayudar es con la oracion para todos estos hermanos.

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  2. Así es Sandra.. Dios ama a todos, a homosexuales, a heterosexuales.. Sin embargo, me sucede como a tí, como seres humanos tienen todo mi respeto, pero sus prácticas homosexuales no puedo aceptarlas ni decir que están bien. Tengo una sólida formación católica y eso me ha sido enseñado. Sé que la mayoría de ellos han tenido una vida triste, muchos de ellos sufren por su condición homosexual porque ni así logran ser felices, les tengo, como digo, una gran consideración, incluso afecto y cariño a personas así que conozco, pero las relaciones homosexuales no las puedo aceptar ni aprobar.. Sé que el consentirlas daría por sentado que estoy de acuerdo en las uniones (no puedo decir matrimonio) entre personas del mismo sexo, cosa que de ninguna manera es lo que pretendería expresar. Sé que para Dios todos somos iguales, sé que nos ama a todos por igual. Pero también sé que en la Sagrada Escritura se condenan las prácticas homosexuales. En fin. Dios ama al pecador, más no al pecado. Como dices, la mejor forma de ayudar es la oración para todos estos hermanos y siempre hacerlos sentir amados y aceptados como individuos. Un abrazo en Cristo.

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  3. Me da gusto saber que hay quienes trabajan con y por el Amor, Amor que es Dios. He leído artículos en esta página, y quiero brindarles esta humilde opinión:
    ¿Por qué hay contradicciones entre lo que se expresa en los diferentes artículos? En este texto se habla de que hay “homosexuales de origen genético” cuando en otro, sobre el mismo tema, que leí también de esta página (Se llama algo como: homosexual, ¿Se hace o nace?), se dice que no hay “homosexuales por razones o motivos genéticos”. Comprendo que pudo haber sido que diferentes personas los escribieran, por lo que las ideas pueden ser distintas, pero al ser una página católica debe de tener ese enfoque religioso, evangélico; no contener ambigüedades que atenten contra la fe.
    Como comunicadores católicos recordemos que tenemos la responsabilidad de transmitir lo que es verdadero, lo que es bueno, lo que resultará útil, que es su palabra, que es Cristo.

    Dios los bendiga, hermanos. Paz y bien.

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    • Revisaremos los temas… pero lo que es claro es que el tener tendencias homosexuales la Iglesia no califica coo pecado… el pecado en si, es la sodomia o el contacto sexual entre dos personas de un mismo sexo… la persona con tendencias homosexuales (lo enseña la Iglesia) mantiene su dignidad de Hijo de Dios y esta llamado como todo Bautizado a la castidad, es decir al respeto de su estado de vida. Bendiciones.

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