Gato Sentado y OP, dice…


Lo mas complicado de toda espiritualidad es ser coherente con ella…

Vivir un espíritu verdaderamente cristiano significa una conversión del corazón tal, que parece imposible en un universo de prejuicios, divisiones y acusaciones entre seres humanos.

Pero, ¡hey! no te desanimes, ahí en donde algunos se dedican a sembrar la división, a promover el prejuicio, a buscar siempre lo negativo, ahí es donde mas tenemos que hacer dando testimonio de que, ¡ya estamos cansados de tanta división, de tantos prejuicios, de tantas acusaciones debidas a la miopía espiritual!

Muchos se amparan en sus concepciones doctrinales y la ignorancia sobre el “porque” de los demás, para descalificar. La falta de comprensión de la “otredad” es algo común en los espíritus estrechos, en las mentes condicionadas por siglos de prejuicios y malos entendidos, el miedo a lo desconocido es la nota de la humanidad, que siempre termina por atacar aquello que ignora y que le parece una amenaza a su confort “espiritual”.

Alguien dijo alguna vez, “El ignorante afirma, el sabio duda” y realmente es una verdad bastante clara hoy en día, y es que, en base a la ignorancia se han creado inquisiciones e integrismos, congelaciones del tiempo en relación a la creatividad propia de un DIOS creativo, es decir, congelamos nuestras concepciones y las fijamos como verdades absolutas dejando en ridículo a Dios mismo, al que solo usamos de pretexto para conseguir nuestros fines, fines que a menudo se relacionan con esa necedad del ser humano de pretender que todos piensen como él, sin dejar lugar alguno a ese Dios creativo que constantemente busca renovar la faz de la tierra y hablar a cada hombre según su tiempo y contexto.

Cuando regrese el hijo del Hombre, ¿encontrara Fe en esta tierra o solo un conglomerado de clubes exclusivos que presumen de sus dueños absolutos de la verdad?, verdad que dicho sea de paso, nos debería de poseer a nosotros, no nosotros a ella poniéndole un copyrigth tan absurdo que termina siendo una blasfemia en la propia carne de nuestro prójimo, al que rebajamos en su dignidad ante nuestros prejuicios y posturas que en ocasiones y tristemente terminan siendo nuestro “dios”…

Tu hermano en Cristo Alberto.OP

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s